La Caja de Cambios

por Bardahl

La potencia de un motor de explosión aumenta con el número de revoluciones por minuto hasta que alcanza la velocidad de régimen, pues el número de vueltas crece en iguales términos que el de explosiones, toda vez que se produce una explosión por cilindro en cada dos vueltas del cigüeñal.

Rebasada esa velocidad de régimen, la potencia del motor vuelve a decrecer: fijándose en los períodos de admisión, por ejemplo al girar muy deprisa el cigüeñal la duración del llenado de los cilindros es muy pequeña.

Por el mecanismo del cambio de velocidades la rotación del cigüeñal se transmite a las ruedas propulsaras.

El giro del cigüeñal llega desde el embrague a la caja de velocidades por un árbol (P), llamado primario, a continuación del cual otro árbol (S), que es el secundario recoge el movimiento y lo transmite a las ruedas motrices. La palanca del cambio, que pivota sobre una rotula, se introduce en las muecas de las varillas selectoras.

La varilla selectora se desplaza longitudinalmente al moverse la palanca. La orquilla mueve los desplazabas.

Los piñones giran locos hasta que el desplazaba los fija al eje.

Caja de cambio automáticas.

En líneas generales, cuatro son los principales sistemas que han venido empleándose.

Turbo embrague con caja de cambio por desplazabas

Convertidor de par con caja de planetarios prácticamente automáticas.

Convertidor mecánico de par.

Convertidor hidráulico.

 

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