El Engrase

por Bardahl

Una superficie metálica, por muy esmerado que sea el trabajo de pulimentación, aunque parece lisa y suave a simple vista, en realidad presenta una serie de asperezas y rugosidades que siendo aparentemente inapreciables repercuten de forma considerable en el rendimiento y vida de las superficies que están en contacto.

Los factores que influyen en el coeficiente de rozamiento, y que hay que tener en cuenta son la naturaleza, el estado, la presión y las condiciones de trabajo de las superficies de contacto.

En definitiva, la función del engrase es interponer entre los órganos mecánicos sometidos a rozamiento, una película de lubricante sólida o líquida, que reduzca las fuerzas de rozamiento y evite pérdidas de potencia, evacúe el calor generado por las piezas en movimiento, preserve a las piezas del desgaste y de la corrosión, elimine las impurezas y sobrantes y por último, contribuya a la estanqueidad efectuando una acción de sellado.

 

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